Traducciones infernales volumen 1






Uno de los aspectos más importantes a la hora de comercializar un largometraje tanto en territorio nacional como en el extranjero es la elección  del título. 
Encontrar un título atractivo puede convertirse en un auténtico quebradero de cabeza para el realizador,pero una vez que la decisión está tomada,existe otro variable que entra en juego: la traducción.
Para que la distribución de una película en el extranjero sea exitosa, en ocasiones es necesario adaptar el título al idioma nativo para hacerlo más atractivo,para evitar dobles sentidos o simplemente transcribirlo para facilitar su comprensión.

A veces la traducción está más que justificada,y supone todo un acierto. Sin embargo existen casos en los que el título final poco o nada tiene que ver con el original,llegando a desconcertar al espectador,desvelando aspectos importantes de la trama e incluso a provocando más de una carcajada.

En esta serie de artículos repasaremos varios títulos del cine fantástico y de terror traducidos de forma inverosímil y desatinada.




"Bala de plata",así decidieron titular esta adaptación de una novela corta del maestro del suspense y del terror "Stephen King". Descartar el uso de las palabras "lobo" u "hombre lobo" se antoja arriesgado en una película que gira entorono a esta clase de monstruos. Probablemente los productores lo hicieron para desmarcarse de otras películas de  licántropos de la época como "En compañía de lobos" (1984), "Un hombre lobo americano en Londres" (1981) o "Lobos humanos" (1981), y finalmente desecharon tomar el título de la novela de King (Cycle of the Werewolf), y optar por una salida similar a la de la saga "Aullidos".
Sea como fuere, lo cierto es que la gran mayoría de la población asocia las balas de plata a los hombres lobo, por eso se nos antoja cuanto menos curioso que en España se optase por introducir esta película bajo el título de "Miedo Azul",algo que a priori no guarda demasiada relación con estas bestias peludas.






Uno de los clásicos del cine fantástico de los ochenta que marcó a toda una generación de niños fue sin duda "The monster squad". Una cinta entrañable que recibió toda clase de estrafalarias traducciones,aunque para ser francos,la más vergonzosa sin lugar a dudas es la española,que ni siquiera se digna en introducir la palabra "monstruo" en el enunciado.




"Mad Max" (1979) puso de moda el sub-género del cine post-apocalíptico.
Durante los ochenta esta clase de cine experimentó un increíble auge con títulos como "1997: Rescate en Nueva York" (1981), "Sueños radioactivos" (1985) o "Campo de exterminio" (1986).
"Turkey Shoot" combinaba el ambiente de este tipo de filmes con elementos del cine de supervivencia.
En este largometraje australiano los individuos que infringían las leyes eran confinados en un campo de concentración y cazados como si fueran bestias salvajes por los jefes del recinto.
"Turkey shoot" es una expresión que en realidad no tiene un equivalente claro en castellano,aunque por el contexto de la película podría haberse traducido como "Blanco fácil" o "Presa fácil". En lugar de eso se recurrió a un título tan génerico y anodino como "El imperio de la muerte", más propio de películas ambientadas en la Edad Media o de filmes de mafiosos.




Cuando a alguien se le pregunta por el peor director dentro del cine fantástico y de terror de la actualidad, la mayoría responde sin pestañear: Uwe Boll. Sin embargo existe un compatriota suyo,afincado desde hace décadas en los EE.UU. que no le anda a la zaga, el incomparable e inimitable Uli Lommel.
Este individuo,de cuya filmografía podemos destacar bodrios infumables de la talla de "Zombie nation" (2004) o "Diary of a cannibal (2007), aprovechó el tirón de filmes como "El exorcista" , "Terror en Amityville" y "Halloween" para perpetrar "Boogeyman",un esperpento que tomaba descaradamente numerosos elementos de estas tres exitosas películas.
El largometraje básicamente trata sobre dos hermanos que asesinan al amante de su madre frente a un espejo.El alma del tipo queda atrapada dentro del cristal,y 20 años después es liberada de forma accidental.

Resulta curioso observar como en ningún país se optó por la traducción más obvia ("el hombre del saco") quizás para evitar la connotación infantil implícita. En lugar de eso se prefirió recurrir al juego de palabras con el tema del espejo en la mayoría de los casos.







En los ochenta todo era posible. ¿En que época sino alguien podría pensar en hacer una película sobre un rockero carbonizado en un incendio que vuelve a la vida cuando un adolescente reproduce un disco al revés?
Pues eso es lo que ocurría en "Trick or treat",un filme entrañable que contaba con la presencia de los rockeros Gene Simmons (Kiss) y Ozzy Osbourne.

Hoy en día la fiesta de Halloween se ha extendido como la pólvora por medio mundo,pero hace tres décadas la cosa era distinta, así que no es de extrañar que muchas distribuidoras modificasen el título de esta película para incentivar las ventas.
Claro que uno no sabe si elegir "Muerte a 33 revoluciones por minuto" ayudó a promocionar este filme, o más bien contribuyó a que cayera en el olvido.
La palma se la lleva la traducción alemana con título anglosajón ("Ragman / Trapero"), seguramente inspirada en el superhéroe homónimo de la DC comics. 


"The house on sorority row" siguió la tradición de películas como "Black Christmas" (1974) o "Prom night" (1980), en las que un puñado de atractivas jovencitas eran masacradas por un misterioso asesino dentro de una fraternidad.

Teniendo en cuenta la repercusión internacional de largometrajes como "La última casa a la izquierda" (1972) o "Aquella casa al lado del cementerio" (1981),cuesta comprender como las distribuidoras prefirieron dejar a un lado la opción de la traducción literal, que hubiera supuesto aprovechar el tirón de estas dos obras,optando por una solución dudosa con "7 mujeres atrapadas".
Por desacertado que parezca,nada comparable a la piadosa alternativa de la República Checa,más propia del cine "nunsploitation" que de un "slasher" al uso.



Las siglas y los acrónimos son prácticamente imposibles de traducir. Las palabras a las que estas iniciales hacen referencia  rara vez coinciden en varios idiomas, y eso es lo que ocurre en el caso de "C.H.U.D".
En EE.UU. las iniciales vendrían a decir algo así como : Humanoides caníbales moradores del subsuelo". En España en lugar de suprimir la explicación,o como hicieron en otros lugares, añadir un subtítulo más o menos disparatado, se esforzaron por hacer coincidir las iniciales con palabras que pudieran describir a estos repelentes seres. ¿El resultado? Vergüenza ajena es la expresión que mejor describiría "Caníbales humanoides ululantes demoníacos". 


En ocasiones la traducción literal de un título es tan evidente y adecuada que resulta prácticamente imposible no recurrir a ella. Pues bien, en el caso del filme de Larry Cohen "It's alive", algún fanático del mito de Frankenstein debió pensar que la frase "está vivo" estaba muy vista y decidió hacer una imperceptible,pero vergonzosa modificación. 
Es cierto que el título Español no cambia nada a la postre,pero uno se imagina a un angloparlante tropezando con el largometraje doblado al español,y devanándose los sesos para entender el porqué de este cambio, y no puede evitar ruborizarse.



Antes de que los hermanos Wayans nos atormentasen con la infumable saga "Scary Movie" existió una parodia de cine de terror (bastante más lograda todo hay que decirlo), llamada "Student Bodies". En ella un asesino hilarante se dedicaba a masacrar a todo aquel que pillaba copulando.

Comprendemos que nadie optase por tomar el título americano, ante la imposibilidad de transcribir el juego de palabras de "Student Bodies" (alumnos / cadáveres). Sin embargo debemos censurar la vagancia y la falta de imaginación 
de : "13 asesinatos y medio", palabras tomadas directamente de la frase promocional de la película en EE.UU.: "13 asesinatos y medio + 1423 carcajadas".

Solo Alemania es capaz de superarlo con la lapidaria frase: "¿Qué hacen los muertos en el tendedero?" Para quitarse el sombrero.





"Altered States" no parecía necesitar ninguna modificación, si acaso una traducción más o menos literal,para un título que en su versión inglesa tenía ya bastante tirón y una buena sonoridad. Sin embargo en los ochenta el adjetivo "alucinante" estaba de moda,y había que meterlo con calzador donde fuera. 
De este modo,ni cortos ni perezosos, los distribuidores españoles crearon uno de los títulos más delirantes de la historia del cine: "Viaje alucinante al fondo de la mente". ¿Acaso se puede añadir algo más?











3 comentarios :

Raquel Velasco dijo...

Gran trabajo!! que hacen los muertos en el tendedero es imposible de superar

David lordofvhs dijo...

otro increible dossier felicidades y buen resto de semana

HORRORFANATICO dijo...

¡¡Gracias a los dos!! Me alegro que os haya gustado. Que paséis buen un buen fin de semana.

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