Posterexploitation volumen 20


En "posterexploitation" buceamos en la historia del cartel de cine de terror para señalar las copias más infames dentro de nuestro amado género.
En esta vigésima edición, analizaremos huellas de sangre en la nieve, contemplaremos fantasmas saliendo por la boca, mujeres atrapadas por la naturaleza y mucho más.



Existen homicidas de lo más pulcro; aquellos que prestan atención al más mínimo detalle y que se afanan en no facilitar pistas de sus crímenes.
Otros en cambio perpetran sus asesinatos sin reparar en los indicios que van dejando tras de si.
Los protagonistas de estos tres carteles entran en este segundo grupo.
Sus sangrientas huellas en la nieve son el testigo mudo de sus atroces carnicerías.
Delatados quedan también los creativos responsables de la composición de estos pósters, que tiraron de hemeroteca para cobrar unos cuantos dólares por un diseño que no era suyo.




Las posesiones son experiencias de lo más traumático. Sudores, vómitos, espasmos...la lista de síntomas asociados a este misterioso fenómeno no es nada agradable.
Lo mejor en esos casos es encomendarse a un buen exorcista, tipo "padre Merrin", para que expulse al diablo que tenemos dentro.
Lo malo es que los caprichosos espíritus del averno pueden abandonar nuestro cuerpo por cualquier orificio.
En el caso de estos tres carteles, el mal ha decidido salir por sus bocas.
Y los "artistas" encargados de plasmar esto se pusieron de acuerdo para perpetrar tres carteles idénticos con varios años de separación.
¿Quién copió a quién? Creo que todos lo tenemos claro.



La naturaleza es sabia...¡y peligrosa!
Uno puede ir de excursión por la selva amazónica, machete en mano, y de buenas a primeras quedar inmovilizado por la creciente maleza, a merced de depredadores cuadrúpedos y ofidios venenosos.

No sabemos si las mujeres de estos tres carteles conseguirán salir del enredo en el que se han metido, pero lo que si sabemos es que podríamos intercambiar los títulos de los tres filmes y nadie se percataría del engaño (sobre todo los dos primeros).





Dennis Quaid ha sufrido a lo largo de su carrera todo tipo de desventuras,desde combatir a escualos en un parque acuático ("Tiburón 3d") hasta tener que navegar con su nave en miniatura por los pestilentes intestinos de un humano ("El chip prodigioso"),pero ninguna fue peor que aterrizar en un planeta hostil y tener que padecer las impertinencias de un alienígena  de textura gomosa.

El cartel de "Enemigo mío", ilustraba esa rivalidad entre Quaid y Louis Gossett Jr. a modo de cartel de boxeo.
Un cara a cara tremebundo que copiaron años más tarde sin pudor la cinta de serie-b de luchas intergalácticas "Arena" y el festival gore "Feast 2".


Copiar el diseño de un cartel ingenioso es censurable.
Copiar el diseño de un cartel cuyo tiempo de elaboración no ha excedido los cinco minutos, no tiene perdón.
Eso es lo que ocurre en estos cuatro pósters en los que a la imagen del protagonista del filme se le ha añadido unas alas sangrientas para aportar seguramente ese toque terrorífico que tanto demandan los productores.
En lugar de eso lo único que se consigue es provocar en el potencial espectador una sensación de rechazo similar a la que provoca la artificial peluca que desde hace décadas lleva el orondo Steven Seagal.


2 comentarios :

fabian torres dijo...

buenos días David te solicito estas películas por favor son los aventureros del oro perdido de alan birkinshaw de 1982, no la confundas con otra de Antonio margueriti de titulo muy parecido y del mismo año y el misterio del cuarto azul de john Rawlins version de 1938 un abrazo.

Horrorfanático dijo...

Hola Fabián.Tengo la primera.La pongo en la cola de publicación.
Un abrazo.

Comentarios,amenazas,agradecimientos...